martes, 7 de febrero de 2017

2ESO: Investigaciones sobre los palos del Flamenco

Mensaje para el alumnado de 2º de ESO.

Para comenzar este trabajo debes haber finalizado el trabajo anterior de investigación sobre aspectos básicos del Flamenco.

Ahora debéis realizar un segundo trabajo (en grupos de hasta 4 personas) sobre los palos del Flamenco.  A continuación tenéis las pautas y documentos de trabajo.

Pautas generales para la realización:
La tarea que debéis realizar consiste en la realización de una presentanción Power Point sobre el tema asignado en clase.

En la presentación debéis responder, como mínimo, a las cuestiones que os planteo pero no tenéis que ir poniendo la pregunta con su respuesta, sino que son sólo puntos obligartorios a tratar. Tomadlo, como si fuesen epígrafes. Si ponéis más información, se contará positivamente. La mayor parte de la información necesaria está en los documentos de trabajo, pero podéis buscar más información por vuestra cuenta si queréis. La investigación y elaboración de la presentación se hará en clase.

La extensión mínima es de 8 diapositivas.
En la portada  (que no cuenta como diapositiva) debe constar el nombre del trabajo y los nombres de los participantes. Debe contar con un índice.
Deben aparecer las fuentes de información que habéis consultado al final de la presentación.
Debéis usar imágenes, vídeos, etc.
Podéis consultarme las dudas que tengáis por correo o en clase.
 
EL TRABAJO SE EXPONDRÁ EN CLASE y deberán intervenir todos los miembros del grupo.

Todas las presentaciones, sin excepción, deberán estar el día que asignemos. Antes debéis enviármelas por correo para su revisión y calificación previa.



EVALUACIÓN

Temas: ítems y fuentes de información
(pincha sobre tu tema para descargarte la información correspondiente)

-Los cantes a palo seco o sin guitarra: Tonás, Martinetes, Carceleras, Debla, Saetas, Toná-Liviana, Cantes camperos o de faena (de trilla, de siega, de ara, aceitunera…), romances (a palo seco) o corridos.
-La familia de la Soleá: Soleares, Bulerías, Bulerías por Soleá, Caña, Polo, Jaleos, Chuflas, Alboreá, Bambera, Romance (a guitarra), Giliana.
Grupo a: María M., Mercedes, Alfonso, Ana C., Manuel dlS

Grupo b: Marta H., Carlota, Mónica, Daniela, María R.

-La familia de las cantiñas o cantes de Cádiz: Cantiñas, Alegrías,  Caracoles, Mirabrás, Romeras, Zapateados
-La familia de la Seguiriya: Seguiriyas, Cabales, Liviana, Serrana

Grupo: Julia, Marta M., Pablo G., Pablo R., Irene. 

-La familia del Fandango: Fandangos comarcales, Fandangos naturales, Otros Fandangos.
-La familia de la Malagueña: Verdiales, Bandolás (o Fandangos abandolaos), Jabegotes, Malagueñas, Jabera, Rondeña, Granaínas, Media Granaína
-Los cantes de Levante: Taranta, Minera, Murciana, Levantica, Cante de madrugá, Taranto, Cartagenera

Grupo: Elena, Pablo M., Carmen V., Ángela, Manuel T.

-La familia de los Tangos y Tientos: Tangos, Garrotín, Tientos, Mariana, Farruca, Tanguillos. Zapateado, Zambra
-Los cantes de Ida y Vuelta / americanos: Guajiras, Colombiana, Peteneras, Rumbas, Milongas, Vidalita.

Grupo: Ignacio, Gema, Lucía, Antonio, Paula L.

-Los géneros del folclore: Campanilleros, Alboreá, Bambera, Cachucha, Mosca, Zambra del Sacromonte, Nanas, Panaderos, Pregones, Sevillanas, Villancicos, Zorongo
-Estilos modernos: Canción española o copla, canción flamenca del pop, canastera, recitado, galeras, pasodoble flamenco, marcha de procesión “flamenca”, la galiana

Grupo: Álvaro, Carmen B., Alba, Ana T., Rafael

sábado, 4 de febrero de 2017

2ESO: Artículo "En Jerez hierve ya el flamenco"

Ya sabemos que Manuel Bohórquez es uno de los críticos e investigadores del Flamenco más importantes. Hace unos días compartía con vosotros su artículo del año pasado. Ha dedicado una entrada en Expoflamenco al Festival de Flamenco de Jerez que este año cumple 21 ediciones.

En Jerez hierve ya el flamenco 

por Manuel Bohórquez Casado


Febrero nos trae el Festival de Jerez, que es para muchos aficionados el mejor de todos. La ciudad gaditana es cuna de buen flamenco desde hace casi dos siglos, donde han nacido muchos de los mejores cantaores de la historia, como, por citar solo a dos, Chacón y Manuel Torres; bailaoras como La Macarrona y La Malena, y guitarristas como Javier Molina, Manuel Morao, Paco Cepero y Moraíto. Sin Jerez, el flamenco no sería lo que es. No sé dónde está el secreto o cuál es el misterio, pero ese milagro ocurre en esa zona del mundo y no en otro lado. En Sevilla, por ejemplo, el flamenco no atraviesa su mejor época, a pesar de sus peñas, los tablaos y la Bienal. Fue la Meca en el siglo XIX y en el XX, pero en la actualidad no es ni la sombra de lo que fue. Se han perdido aquellos locales donde se reunían los artistas cada día para hablar de arte y meterse en fiesta. Vas a Sevilla, te dan ganas de tomar una copa con los artistas y te preguntas que dónde paran. En ningún sitio, eso se acabó. Entras en Triana y, salvo que te encuentres por casualidad a alguno, parece que has entrado en cualquier otro barrio de España, con lo que Triana fue. Recuerdo con añoranza la Taberna El Altozano, del gitano Joselito Lérida, donde te solías encontrar con El Mimbre, Pansequito, Manuel Molina, El Marsellés, Aurora Vargas, Naranjito y muchos más. O El Morapio, en la calle Pelay Correa, donde paraban muchos de los que formaron Triana Pura: El Pati y Pastora; El Herejía, El Breva, El Juani, El Coco, Pepa la Calzona o La Frasca. Paseabas por La Cava, la calle Pages del Corro, y veías andar a personas, artistas o no, que iban derramando canela en rama por las aceras. En Jerez, en cambio, siguen existiendo tabernas, tabancos y locales modernos donde te encuentras con frecuencia a los artistas de la tierra: Fernando el de la Morena, Luis el Zambo, El Capullo, Diego Carrasco, Mateo Soleá y un sinfín de ellos. Y, además, te das un paseo por La Plazuela o el Barrio de Santiago y aún huele todo a flamenco, las pescaderías y carnicerías, los bares, las casas. Ya sé que habrá quien diga que nada en Jerez es como hace algunas décadas, como ocurre en Cádiz, Sevilla o Málaga. Pero en Jerez sigue hirviendo el flamenco, como hierven aún los pucheros en algunos sitios de esa mágica ciudad. Dentro de poco tienen el Festival de Jerez, uno de los mejores del mundo, pero, además, han creado otro festival paralelo, el Festival Flamenco Off Jerez, que parece consolidarse, y otro más, que celebrará este año su primera edición. Estos dos, creados aprovechando el ambiente y el tirón del festival que hoy nos ocupa. Y luego están las peñas flamencas. En ninguna ciudad del mundo puede darse la concentración de artistas y espectáculos que va a tener lugar este mes en Jerez. En ninguna. Vienen aficionados y aficionadas de todo el mundo, unos a disfrutar del buen ambiente y de los espectáculos y otros a participar en los muchos cursos que se darán este mismo mes, de artistas que a veces solo van a eso, a dar cursos, porque el mundo quiere aprender flamenco. Naturalmente, alguna vez he ido al Festival de Jerez y luego me he perdido por las calles más típicas de la ciudad para vivir ese ambiente y, con algo de suerte, poder estar en alguna fiesta particular o reunión de artistas como algunos de los citados. El que vive ese ambiente una vez, regresa al año siguiente, porque no hay nada que enganche más a este arte que una reunión de genios en un tabanco, disfrutando entre ellos, improvisando, contando anécdotas y mostrándose tal y como son de verdad, sin nadie que les diga dónde tienen que ponerse o cómo se deben vestir. Este año volveré a Jerez, o esa es mi intención, porque un día o dos en esa ciudad, con el ambiente ya narrado, te carga las pilas para el resto del año.  

miércoles, 1 de febrero de 2017

2ESO: Artículo "La cita jonda es en Jerez"

Manuel Bohórquez es uno de los críticos e investigadores del Flamenco más importantes. Ha dedicado una entrada en Expoflamenco al Festival de Flamenco de Jerez que este año cumple 20 ediciones.


La cita jonda es en Jerez
por Manuel Bohórquez Casado

Con independencia de la calidad o no de la programación del Festival de Jerez de cada año, en la que siempre podemos encontrar motivos más que suficientes para desplazarnos y disfrutar de aquello que más nos guste o interese, siempre es un placer ir a esta ciudad tan flamenca para sentirse eso, flamenco, andando por sus barrios, recordando cómo eran aquellas calles hace más de un siglo y aquellos patios de vecinos donde cantar, tocar la guitarra o bailar era algo tan natural como vivir. Tuve la inmensa suerte de tratar personalmente a artistas como Tío Borrico, Terremoto, Parrilla, El Sordera o María la Burra, quienes me contaron cómo era el día a día de los vecinos de esos barrios tan flamencos, como San Miguel o Santiago, en los que la vida era tranquila y en armonía. Ya no es lo mismo, aunque Jerez sigue siendo una ciudad en la que el flamenco es la almendra de la vida para muchas personas. Cuando voy al festival, que lo he hecho muchas veces, compruebo que hay dos festivales distintos, el de los teatros y las salas comerciales, y el de las peñas y las tabernas. A diferencia de Sevilla, en Jerez hay ambiente flamenco en sus calles, los artistas se siguen buscando para echar un ratito de fiesta y aún es posible emocionarse viendo cómo anda Diego Carrasco por sus calles o cómo marca el compás Fernando el de la Morena en la desgastada barra de madera de un tabanco. Revuelves una esquina y te encuentras a El Bo o El Chícharo tan maqueados que parece que van a una recepción con el Rey. En Jerez todo huele a flamenco y cuando llega el festival, mucho más. Miedo me da cuando leo los problemas por los que atraviesa esta cita anual con el arte jondo, las amenazas que se ciernen sobre el Teatro Villamarta y la desgana de quienes años atrás vivían en un entusiasmo permanente. Ni pensarlo quiero, porque Jerez ha luchado mucho por mantener este ya importante festival. No fue fácil fundar una cita de este corte en una ciudad donde tanto gusta el ratito de arte en la taberna o en una plaza cualquiera, de una manera anárquica, sin premeditación. No se entendería el flamenco sin Jerez, sin sus grandes artistas, algunos de ellos inmortalizados en bronce, que forman ya parte del paisaje urbano y sentimental de la ciudad. Jerez siempre fue cantera y esa cantera no está ni mucho menos agotada, porque no paran de salir artistas jóvenes que llevan el arte de la tierra por todo el mundo. Y que, además, traen el mundo entero al arte de la tierra. La ciudad se llena de personas de casi todos los países con motivo del festival, que vienen a disfrutar del flamenco y también del ambiente y de la hospitalidad de sus vecinos. No hay ningún sitio en el mundo donde se pueda disfrutar del flamenco como se hace en Jerez, algo que han logrado todos y cada uno de los artistas que ha dado esta tierra, desde los ya míticos Frijones o Javier Molina hasta Fernandito Terremoto, Moraíto Chico y El Torta, que nos dejaron aún jóvenes y vistieron de luto a miles de corazones en todo el mundo. La cita de este mes es en Jerez de la Frontera, la tierra de estos genios y de otros que, por fortuna, siguen con nosotros. Lo mejor del baile, el cante y el toque flamencos se darán cita dentro de una semana y ojalá acompañe el tiempo y la luz alumbre las noches de compás y pellizcos. Que no decaiga Jerez, porque si decayera, por las razones que fueran, dejaría de latir el corazón del verdadero flamenco. Larga vida, pues, al festival y a ese templo que es el Teatro Villamarta. Y a las peñas de la ciudad, que tan buena labor hacen a lo largo de todo el año. Y a los artistas y los buenos aficionados, que son el alma, la base del milagro jondo de Jerez.